jueves, 21 de abril de 2011

AC/DC Parte 2




De vuelta a casa a principios de 1977, la banda se recluye en los Albert Studios de Sydney y registran un flamante LP, tan bueno y empapado de energía como para que, tiempo después, el mismísimo Pete Townshend declarase que "Let Them Be Rock" era su disco favorito de hard rock. Con letras como las de "Whole Lotta Rosie" o "Crabsody In Blue", la reputación de Bon Scott iba adquiriendo cada vez más tonos de indecencia pura, aunque intachable. Nuevamente en Londres, son invitados a oficiar de grupo telonero en la gira presentación de Black Sabbath de su último disco (en ese momento, "Technical Ecstasy"), pero una fuerte rencilla entre Malcolm y el Sabbath Geezer Butler obliga a los australianos a abandonar el proyecto en plena aventura. La gira junto al combo comandado por Ozzy Osbourne también sería la última participación de Mark Evans con AC/DC, quien tras algunos problemas con Angus se largaría del grupo, regresaría a Australia y circularía por un sinfín de agrupacio-nes. En un abrir y cerrar de ojos el hueco dejado por Evans sería ocupado por un tal Cltff Wllllams, cierta vez bajista del no tan ignoto grupo Home, el mismo que supo ser telonero de algunos shows de Led Zeppelin durante el '71. Sin vueltas, el novato Williams aceptó el puesto fervientemente y asimismo desconociendo el futuro proyecto de los AC/DC: una ambiciosa gira por los Estados Unidos. Y asi fue nomás. El verano boreal vió a estos atrevidos demonios de las antípodas comenzar a circular por el territorio estadounidense. Primero fueron los estados sureños y luego la alocada San Francisco, hasta llegar a la mismísima Nueva York...¡uf!. Tras el lanzamiento en octubre de LET THERE BE ROCK, en medio de la gira europea presentación del LP, se dieron el inesperado gusto de colgar el cartelito de "sold-out" durante el show en el Hammersmith Odeon londinense. Lo que se dice todo un logro para estos poco pretensiosos y revoltosos tipejos, comandados por un salvaje tatuado y un escolar poseído por el rock, contra quienes cualquier tipo de exorcismo pecaba de inutil.

El personal de los Albert Studios de Sydney no se sorprendió en lo más mínimo cuando vió volver a trabajar por enésima vez al grupo en una nueva labor: la grabación de otra placa de estudio. Tamaña inversión resultó en POWERAGE. AC/DC logró catapultar las ventas de su disco recién salido de fábrica con una gira de 28 actuaciones durante abril y mayo por Gran Bretaña y algo después por los Estados Unidos, a modo de teloneros de bandas como Rainbow, Alice Cooper y Aerosmith, entre otros. Resultado: 76 conciertos agotadores a lo largo y ancho de EE.UU., pilas de comiquísimas anécdotas y una lista de seguidores que crecía dia tras día, y a pasos agigantados. La llegada a las bateas del nuevo LP IF YOU WAN BLOOD...YOU'VE GOT IT no podía haber sido de otra forma: AC/DC daban lo mejor de sí en vivo, y el disco era el fiel retrato de los shows del grupo. Era el álbum ideal para los fans, una vieja deuda que acarreaba la banda para con éstos. Pero la edad del poder y los buenos ratos verían, un poco después, oscurecer su limpio cielo por una tormenta inexorablemente negra, tan injusta como oportuna. Con John "Mutt" Lange a cargo de la producción, dedicaron seis meses de su valioso tiempo a la grabación del nuevo LP. Editado el 27 de julio de 1979, HIGHWAY TO HELL proponía un cambio en el sonido del grupo que se codeaba más asiduamente con las melodías y principalmente en los estribillos de sus temas. Claro que no faltó el tour presentación de rigor por EE.UU. y luego Inglaterra, donde incluso llegaron a telonear a los Who. De gira por europa, tambien se ocuparon de registrar el film LET THERE BE ROCK, un compilado de imágenes y canciones en vivo y entrevistas que hasta fue proyectada en algun que otro cine capitalino de Argentina, a mediados de los años '80.

Durante la primera semana de febrero de 1980, Bon Scott se instaló en Londres, donde juntó a Angus y Malcolm para juntos redondear algunas ideas enfocadas al futuro disco del grupo. En la noche del martes 19 de febrero, Bon se dirigió al Music Machine de Candem (actualmente conocido como el Candem Palace) y se retiró del lugar alrededor de las tres de la madrugada junto a su amigo Alistair Kinnear, quien se ofreció para llevarlo hasta su piso en Victoria. Durante el viaje, Kinnear percibió que Bon se había dormido, algo bastante normal para cualquier persona tras una noche de copas. Pero Kinnear no pudo ni siquiera sacarlo de su auto una vez que arribaron a destino, y optó por llevárselo a su propia casa, tras no conseguir despertar a Scott. Derrotado una vez más en su intento por retirarlo del coche, decidió dejarlo dormir en éste, lo tapó con unas mantas y se marchó a su hogar. Quince horas después, luego de volver al auto y encontrarse con Bon totalmente inconsciente, aterrorizado, lo llevó hasta el King's College Hospital. Pero la pesadilla se había tornado realidad y Bon ya estaba muerto. El ahogo por tragarse su propio vómito parece ser el indicio más exacto, pero los verdaderos motivos que rodearon el deceso de Bon Scott no fueron jamás aclarados y el más detallado análisis de su muerte merecería un capítulo aparte. Y si, en el peor de los casos, una vasta cantidad de whisky le dijo adiós a su vida, la insuperable borrachera y culto de sus fans será eterna afectivamente.

La densa ola de tristeza que circundaba los dias del grupo flirteaba con la confusión. La necesidad de encontrar un sustituto para Bon se hacía imperiosa y una larga lista de posibles candidatos al puesto vacante comenzó a circular vivamente. La decisión cayó finalmente sobre Brian Johnson, del cual el mismísimo Bon Scott había hecho referencia cierta vez al escuchar el LP "Hope you like it" de la agrupación Geordie y de la que Johnson era cantante. Ya para mediados de abril, Brian se había olvidado de Geordie y estaba junto a sus cuatro compañeros de AC/DC en los estudios Compass Point de Nassau, en las Bahamas, registrando lo que luego se convertiría en el álbum BACK IN BLACK, editado el 31 de julio del corriente 1980. Su portada, totalmente negra, era un homenaje directo a Bon Scott y su música lo era al rock'n'roll sin duda alguna. Tras realizar algunos shows mostrando el nuevo disco en Holanda y Bélgica (donde Brian debutaría junto al grupo), el quinteto voló hacia Pennsylvania donde iniciarían una nueva gira estadounidense y luego por Canadá, Inglaterra, y Japón. El ingreso de Brian a AC/DC había sido tomado naturalmente por los fans de la banda, quienes lo aceptaron inmediatamente brindándole el mayor de los respetos, situación por la cual Johnson no cesaría de encantarse. 1981 los vió participar de una nueva edición del clásico festival británico de Castle Donnington, que AC/DC empleó en modo de paréntesis en la grabación de su flamante producción FOR THOSE ABOUT TO ROCK (WE SALUTE YOU), que tenía lugar en París. La idea original era devolver a registrar un nuevo disco capaz de vender tantos millones de copias como el anterior, o más, pero no les fue fácil. El productor Lange parecía no encontrarle la rosca definitiva al sonido que la banda perseguía y el resultado fue poco satisfactorio, auque el disco terminó primero en varias listas. Editado en diciembre del '81 FOR THOSE ABOUT TO ROCK... no cumplió con los requisitos básicos de un disco precisamente "para aquellos que están en el rock", como sospechosamente fue titulado aquí, en Argentina. Menos aún si se trataba del trabajo sucesor del imponente BACK IN BLACK.

Tras "Cannon and bell", nombre de la gira presentación del disco, aquella de los cañones y las campanas, se pasaron la primera mitad de 1983 dedicados a un merecido descanso y poco más tarde se volvieron a juntar en los Compass Point Studios de Bahamas con la mera inetnción de realizar las pistas para un nuevo LP con el cual se empeñaron en retornar a las fuentes. Debido a una extensa lista de problemas con Phil Rudd, y alegando las trilladas "diferencias musicales", el grupo decidió poner al baterista de patitas en la calle en medio de la grabación de la placa.

FLICK OF THE SWITCH finalmente vió la luz durante el mes de agosto y, desafortunadamente, no lograron colmar ningún tipo de expectativas en comparación con los viejos tiempos del buen rock'n'roll. Retormaron inmediatamente a Londres en busca de un reemplazante del alejado Phil Rudd. Después de una serie de extenuantes pruebas, la banda opto por Simon Wright, un gordito de 20 años originario de Manchester y con un pasado musical adecuado, si bien desconocido. Esta vez la gira se desarrolló sobre territorio canadiense y luego sobre los EE.UU., con el grupo Fastway, del ex-Motorhead Fast Eddie Clarke, como teloneros, para entonces participar en una nueva edición del "Monsters of rock" de Donnington aquel 19 de agosto. En enero de 1985 se tomaron un avión que los depositó en la mismísima Sudamérica en ocasión del recordado "Rock in Rio" y junto a otras celebridades como Queen, Yes, Rod Stewart, Whitesnake, James Taylor, Ozzy Osbourne, Iron Maiden o Scorpions por nombrar algunas. El evento fue magnífico y un gran aliciente como para alentar a la banda a retornar a estudios durante la primavera. El sitio escogido fueron los Mountain Studios en Montreaux, Suiza, y esta vez, sorpresivamente, los hermanitos Malcolm y Angus se encargarían de la producción de FLY ON THE WALL, donde además estrenarían nuevo baterista. El disco resultó ser un paso más en la debacle musical, pero, a pesar de su escasa propuesta, significó un atisbo de nueva luz en futuro a corto plazo. Tras un destacado puñado de demoledores shows por EE.UU. y europa, el grupo se reinstaló en Londres con la idea de registrar el video promocional de "Shake your foundations", el single más exitoso de AC/DC desde los días dorados de "For those about...". Los próximos pasos que darían los remontarían a una deuda del pasado: en su última gira estadounidense, el escritor Stephen King les había demostrado su interés por utilizar viejo material de la banda para la banda de sonido de su futura aventura fílmica "Maximum Overdrive". Por ende Angus, Malcolm, Brian, Cliff y Simon viajaron por enésima oportunidad a Nassau y se recluyeron en los Compass Point Studios, donde solo registraron tres nuevas canciones ("Who made who", "D.T." y "Chase the ace") y bajo la producción de los regresados Harry Vanda y George Young, cuya última labor para el grupo había sido el LP POWERAGE. Ni hace falta aclararlo: "Who made who" pasaría a integrar la extensa categoría de los clásicos del grupo y tema central de la mencionada banda sonora que, conformada por viejos éxitos de la banda, coronaba una etapa de aires nuevos a respirar. ¡Quién no recuerda el clip promocional de "Who made who" y los incontables clones de Angus!

Giraron nuevamente por los Estados Unidos desde Julio hasta noviembre del '86 y ocho meses después entraron a los estudios Miraval, en el sur de Francia, con la intención de volcar sus ideas en lo que luego sería la nueva producción en vinilo del grupo. El disco se llamó BLOW UP YOUR VIDEO y ganó las calles para enero del siguiente año. Absolutamente carencioso de baladas (algo que el mismísimo Angus se encargó de dejar bien en claro ante la prensa), fue quizás el esfuerzo más notable de AC/DC en una pila de años. Acto seguido, y más entusiasmados que nunca, se prepararon para encarar una nueva gira, la misma que los llevaría a rodar por su añorada Australia por primera vez en siete años. La saga prosiguió por Gran Bretaña y luego en el resto de Europa. Y si la maratónica travesía parecía marchar como nunca, el alejamiento de Malcolm del grupo, a tan sólo tres semanas de viaje, fue sin duda el baldazo de agua fría más grande desde la muerte del inefable Bon Scott. Agotado y virtualmente decidido a dejar de beber, Malcolm debió ser sustituido temporalmente por, oh casualidad, otro miembro de la numerosa familia Young, nada más y nada menos que el sobrino Stevie, y a otra cosa. Los primeros meses de 1989 fueron de ocio y descanso. Fuera de algunas pruebas realizadas por lor Young en Londres (en cuyos ensayos el ahora más limpio Malcolm demostró estar listo y dispuesto para volver al ruedo) y de la deserción del baterista Simon Wright (quien se había marchado a integrar la banda de Ronnie Dio), el grupo se mantenía tranquilo y sin otras novedades que las antes mencionadas. Nuevamente debían abocarse a la estresante tarea de encontrar un nuevo integrante capaz de sacudir los parches. En menos de lo que canta un gallo surgió la idea de reclutar al calvo Chris Slade, cuyo curriculum incluía participaciones junto a artistas tan variados como Tom Jones, Tomorrow, Gary Moore, Manfred Mann's Earth Band, Uriah Heep, Gary Numan o The Firm (¡si, el combo comandado por Jimmy Page!). Slade fue aceptado unánimemente y después de ensayar en Brighton, AC/DC se internó en los Windmill Road Studios irlandeses junto al productor Bruce Fairbairn. THE RAZOR'S EDGE, o el resultado de las prometedoras sesiones que fueron redondeadas en los Little Mountain Studios de Vancouver, Canadá, llegó a las disquerías en septiembre de 1990, previamente promocionado por la edición del primer single adelanto del álbum, la arrolladora "Thunderstruck". Les esperaba una maratónica gira por los EE.UU. y luego Europa, montada sobre un espectáculo de características monstruosas, en tamaño y sonido. No por nada retornaron a EE.UU. con el mismo objetivo de llevar adelante la tercera parte del tour y luego treparon el tren de la gira de los "Monsters of rock" acompañados por los Black Crowes, Queensryche y Motley Crüe, que culminaría el 28 de septiembre con un concierto gratuito en las afueras de la mismísima Moscú, con 400.000 espectadores o más. Semejante epopeya no pudo menos que haber dado jugosos frutos y en 1992 saldría a la venta el esperado doble en vivo "AC/DC LIVE COLLECTORS EDITION" (también con su versión simple por quejas y críticas hacia la discográfica, de la banda), lanzamiento oportunamente apoyado por un Home-Video que, al igual que el álbum y bajo el título de Live At Donnington, era nada más y nada menos que una exacta reproducción de la energía exhibida por el grupo en el escenario.
Información extraida de la página WEB http://teleline.terra.es/personal/voltios1. Página creada por Eduardo Jiménez. Muchísimas gracias.

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